Un sendero cualquiera

3 marzo, 2008 at 0:38 (El corazón habla en la noche)

 
 
Cafe
 
Los días transcurren en siliencio,
como esas gotas de lluvia
que se empeñan en seguir cayendo,
mientras la tormenta ya huyó
a través de la negrura del cielo,
disuelta entre sus aguas más oscuras.
 
El viento suena hoy más fuerte,
se abre de golpe una puerta
desparramándose algún cristal
como si algo la hubiera tocado,
pudiendose clavar pequeños trozos
en el alma si alguno la alcanza.
 
Estoy tomándome un café,
mientras el mundo sigue sus pasos,
no pienso en otros cafés pasados
cuando entre los dos el viento callamos,
la lluvia secamos con las manos,
y pintamos las puertas de ningún color.
 
Solo importa el beso que no nos damos,
fuimos dos corazones alocados,
que quedaron abrazados una noche
al destello de un relámpago azulado,
y al temblor de los sueños cabalgando
en mitad de la bruma de un paisaje.
 
Fuimos corazones ensangrentados
por habernos un día encontrado
en medio de un sendero cualquiera,
y el camino moría cerrándonos el paso
formándose un poema en el viento
que luego poco a poco se iba borrando.
 
Neus ©
 

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